Estos días la prensa recoge en sus titulares que “Telefónica entierra el modelo del ‘outsourcing’ en España”. Y ocurre pocos días después de que en la última Comisión de Negociación Permanente –18 de diciembre– la empresa explicara el enésimo plan de internalización de actividad, el que generará la fibra óptica (FTTH) tanto como actividad remota –en el diseño de las actuaciones de planta externa– labor que se asignará a Encargados de Operación y Delineantes, como en el despliegue in situ de la propia FTTH –empalmes de fibra e instalaciones– a ejecutar por la categoría de Operador Técnico.

Internalización FTTH ¿Fin del outsourcing?

Evidentemente, todas las fuerzas sindicales nos alegramos cuando se habla de recuperación de actividad, siempre y cuando vaya acompañada de una formación adecuada y efectiva. Pero no es menos cierto que una clasificación traspuesta y no delimitada provocará la tan ansiada multifuncionalidad del que este plan esta siendo un claro ejemplo.

Sabemos, con certeza, que en algunas provincias ya se están desarrollando estas actividades, en otras están en la fase de confección de los equipos, de forma voluntaria o forzosa. Donde ya se ha puesto en marcha están utilizando de manera indiscriminada a operadores técnicos y auxiliares, o una mezcla de ambas categorías, para efectuar las labores de empalmes en cámaras de registros, fachadas, galerías de cables y en central, por lo que se están impartiendo cursos a categorías que no les corresponde.

Sin duda, la actual situación es consecuencia de la pasividad, premeditada o no, de quienes negocian a nuestras espaldas un nuevo cuadro de funciones por grupos profesionales y su movilidad/flexibilidad.

Parece evidente que hayan optado por la política de hechos consumados y que en vez de elaborar un Plan de Empleo para cada una de las provincias en el que se concretara la actividad estratégica y la de mayor valor añadido para asegurar trabajo efectivo y regulado para todas las personas en activo, nos encontramos con parches, como este, para intentar solucionar las nefastas consecuencias de la reducción de plantilla.

CGT pensamos que es necesario recordar que, en tanto no se desarrolle la segunda fase de Clasificación profesional, se ha de respetar el contenido del vigente convenio y de lo que sobre las categorías laborales contempla la Normativa Laboral. Y ese mismo papel deberían adoptar los comités en defensa de las trabajadoras y trabajadores afectados.

Por eso, si tú eres una o uno de ellos y no has aceptado voluntariamente, te animamos a que hagas una reclamación a la empresa –con copia al comité– en la que expongas tu categoría laboral, las nuevas funciones que estás desempeñando y la fecha desde que las desempeñas.

En ella, además, deberás pedir que te reconozcan esas nuevas funciones no contempladas en la normativa para tu categoría. Si todavía no las desempeñas, y te han obligado a formar parte de estos nuevos equipos y te van a dar la formación oportuna, reclama también –con copia a tu comité–, es la forma de mostrar tu descontento y de que no lo haces voluntariamente.

El comité, en los casos de superior o inferior categoría, debe apoyar tu denuncia con un informe en el que reconozca tu irregular situación, ratificando que, según normativa, esas tareas no te corresponden. Son los comités los que, además, deben hacerse eco del malestar de la plantilla en casos como este y proponer las acciones necesarias para defender tus derechos. No dudes de que CGT estará de tu parte.

Somos las personas afectadas y los comités quienes, exigiendo nuestros derechos, podemos atajar la indeterminación de esta nueva clasificación que ya está flexibilizando nuestro trabajo y reduciendo nuestras condiciones laborales.

¡Rebélate, no lo permitas!
 
CGT Telefónica